El pasado martes saltó el primero, el miércoles el segundo y ayer vi ya el tercero. Hablo de radios. La rueda está a punto de colapsar. Again. Me digo que pasó de todo y que lo llevo hoy a una tienda de mi barrio, que son oriundos, y seguro que no me timan. Me dicen que me costaría 1000 DKK porque esas bicis con tres marchas ya no las hacen (mi hermano ya me dijo el otro día, que este tipo de marchas son del año de la pana y que los radios más difíciles de poner son los que están más cerca de la cadena. Él, que sabe de esto). El tío me intenta ayudar, pero no le entiendo la mitad. Me quiero poner a llorar. No sé si me propone darme las 700 DKK que he perdido y comprarle una bici nueva por 2600 DKK aprox. y con posibilidad de venta después o si son imaginaciones mías. Como no entiendo un pijo su inglés, ni el de nadie (voy para atrás como los cangrejos)…al final me dice que vaya a la tienda y les diga que me devuelvan el dinero. Pongo cara de…sí, vamos, cómo no he tenido que luchar ya. Le cuento mi historia y dice que me lo tienen que devolver y que si no que vaya a la policía y los denuncie y que les investigarán.-putearán o no sé. No sé, aunque vaya a la poli, no sé qué puedo sacar de ahí. Si es como en España, nada de nada. Total, que me voy cabizbaja, sin bici, con ganas de llorar y cagándome en los putos muertos de los puñeteros moros. Y eso que me empezaron a caer bien.
Y en 15 minutos tiro para el aeropuerto para ir a Hamburgo en mi primer fin de semana libre que tengo en milenios.
Llego a casa y milagros, todavía tengo en el historial de llamadas, la llamada que me hicieron desde la tienda. Lo llamo y me cago en sus muertos todos y que voy a la poli, pero vamos, del tirón. Me dice que wait, wait, que vaya pa yá y lo hablamos, blah blah y le digo que no puedo que estoy out for work y que paso de que ninguneen más. Me hace llamar al jefe e insiste horrores en que me pase. Llamo al jefe y le cuento lo mismo. A todo esto, cuando dejo mi maltrecha bici en el garaje de mi zulo, me da por tirar del candado de la cadena de la rueda de atrás (esos que van incorporados). Cuando la compré, le pregunté por la llave y me dijo que no tenía (supuse que lo que no tenía era el candado, vamos, que estaba roto). Total, que me compré uno. Me costó 70 DKK y luego vi en el Fotex (súper no tiradillo como en Netto, sino bien) y vi una más guresa que mi cadena por 40 DKK. Anda, si me han timado. La semana pasada, cuando fui a recoger la puta bici, vi al llegar a casa que se habían dejado una llave en la cadena. intenté darle, pero no se movía. O sea, que estaba rota. Me llevé la llave y así se quedó. Pero ahora, al dejar la bici, me veo que sí, que funciona. Vamos, que me han timado por todos lados los muy hijos de la gran puta. He llamado al jefe y le he dicho lo mismo. I want to help you, I want to help you. Pues ayuda a tu puta madre, mal nacido. Le he dicho que quiero mi dinero y que llamo a la policia. A la policia voy a ir sí a sí a que me asesoren, al igual que he ido a la tienda. Luego iré e intentaré pensar en qué quiero conseguir y no saldré de esa tienda hasta conseguirlo. La negación no existe y el camino a seguir es devolverlos a su país. Punto pelota. Le he dicho que esto es Dinamarca y que aquí hay que seguir las normas. Y no me he puesto más bestia, porque pagaba yo el teléfono y no quiero gastarme un puto duro más en esta gentuza.
Ala, y con estos ánimos me voy a Hamburgo. Anyway, pediré ayuda externa de Ro. Artillería pesada. No voy sola a esa tienda y menos tras avisarles de mis intenciones. Miedo me dan. Y primero voy a la policía.
Ala, buen finde a todos.
6 responses so far ↓
corsaria // May 9, 2008 at 8:38 am
Devuelve la bici y que te den tu dinero . De paso suéltales una bronca y… si puedes denúnciales igual. xD
Pásalo bien por Hamburgo.
Psikke // May 9, 2008 at 10:39 am
Cachis la mar, que tu experiencia en el extranjero se resume en: LA BICI.
Desde aquí te pongo el freno: que le den a la puñetera bici, no merecen la pena los esfuerzos que estás haciendo por lo que has pagado por la bici y mucho menos demostrar tu capacidad de combate en el campo de batalla de un minorista de pacotilla, te van a comer los nervios por algo que sucede en todos los países. A mí me timaron con una bici cuando llegué aquí y si te cuento como fue…. ah, te lo cuento. Un gallego que me encontré por ahí, que me llevó a su casa y me regaló un pollo, había ido a hablar sobre una bici que me iba a montar por 150 florines, me pareció bien, la necesitaba urgente y todo quedaba entre “hermanos”. Lo del pollo me mosqueó, pero lo cociné y tal. Cuando me di cuenta de las piezas que había cambiado en la bici, el precio en el bazar más cercano, me acordé de su pollo y de otra cosa similar, que me hubiera gustado cortar con unas tijeras de podar. Me olvidé del tema, y ya no acepto pollos (qué verguenza pasé con el pollo empaquetado!).
mariokun // May 9, 2008 at 12:35 pm
El problema es que esto ya se ha convertido en algo personal. Llamalo orgullo, llamalo cabezoneria…pero yo estaría igual que tu en este tema, no parando hasta que me den algo justo, asi que desde aqui…MUCHO ANIMO LIFE!!
LIIIIBEEEERTAAAAAAAADD!!!!!!!!!!!!!!( a lo William Wallace)
arroaz // May 11, 2008 at 1:38 am
Suerte con la bici. Viel Spaß in Hamburg!
Jean Bedel // May 11, 2008 at 6:22 pm
Dales Caña !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
lifestraveller // May 12, 2008 at 8:38 am
No, Psikke, estoy súúuuuper relajada. Y el viaje no sólo se resumen en la bici. Se resumen en la bici y el zulo
Naaa, hay más cosas, pero anyway este finde me ha dado luz de cuál es el sitio en el que debo estar, si eso.
Y denuncio, amos si denuncio. Me importa un bledo el dinero, la bici y todo. Pero esto no se queda así. A ver si se les quita las ganas de ir timando a la gente.
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